¿Si nunca se fue por qué ha vuelto?

Opinión | ELCHE CF

¿Si nunca se fue por qué ha vuelto?

José Sepulcre no se fía del Consejo de Administración que dirige el Elche CF. El ex presidente ha tardado treinta días en ejercer como accionista mayoritario para imponer su rodillo accionarial y tener una persona de confianza en el cónclave franjiverde. Muchos hablan de Tenama Inversiones SL, otros de Joaquín Buitrago. No se confundan, son formas de maquillar el verdadero nombre, José Sepulcre. Nadie más.

El abogado ilicitano ha dado el paso al frente y, aunque no se haya atrevido a ser él quien asuma galones de manera directa en el Consejo de Administración franjiverde, no ha dejado pasar la oportunidad de recuperar el tiempo perdido en el Martínez Valero, regresando al órgano rector del club ilicitano, dándose el capricho y el gustazo de, con su dinero, comprarse una silla en el órgano rector de la entidad ilicitana.

Más allá de segunda partes, y de si serán o no buenas, lo que queda claro es que José Sepulcre ya no tiene tan claro el papel de los que puso en su día al frente del Elche CF. ¿Si nunca se fue por qué ha vuelto? La pregunta es para pensarla detenidamente y sacar conclusiones desde la perspectiva que dan tantos años de ‘Juego de Tronos’ en el Martínez Valero. El ex presidente ha dado el primer paso hacia la reconquista de su castillo, y seguro que no va a ser el último.

Sepulcre está ahora ojo avizor a lo que se cuece en su casa cuando antes no lo necesitaba hacer. Recuerdan el famoso slogan que la directiva martilleaba día a día. “La comunicación con el accionista mayoritario es constante”. ¿Han cortado la línea telefónica en el Martínez Valero? Quizás si dejara de pagar Sepulcre, sí, porque lo que es pagar, pagar; los consejeros pocas cosas pagan… o quizás lo que quiera sea que no haya interferencias en la cadena de mando, por ejemplo en esa parcela deportiva que tan a disgusto tiene al máximo accionista y que el presidente no parece estar dispuesto a liberar, quizás.

El accionista mayoritario tenía gente de su confianza entre las cuatro paredes de los despachos del Martínez Valero. Ramón Segarra siempre ha sido su fiel escudero. El abogado puso a dedo a Diego García en una tarde de cuchillos largos en la que cortó el cuello a Juan Serrano. No hace falta recordar que el actual presidente seleccionó entre su casting de camaradas a José Luis Maruenda, un hombre fiel a su amistad. Pascual Moxica llegó después como amigo de Sepulcre pero entre lo que le gusta el fútbol, lo que entiende y lo que pinta en el Consejo, ni le cuento.

¿Si nunca se fue, por qué vuelve? ¿Si antes no necesitaba estar, por qué ahora sí? ¿Si el Consejo de Administración del Elche CF ha vivido al cobijo de Sepulcre durante tantos años como dinero ha puesto el accionista mayoritario, por qué la confianza se ha agotado como para tener ojos de confianza en la mesa donde se cuecen las decisiones de calado y en donde, quién sabe si por casualidad o causalidad, un día se quedan sin cobertura los teléfonos? Piénsenlo, que igual es que el amor se ha acabado de tanto usarlo…

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