Lugo y sus detalles

Lugo y sus detalles

Jerónimo Tormo,

El Anxo Carro ha vuelto, una jornada más, a dejar al descubierto detalles de un Elche CF que equilibra la balanza entre lo positivo y lo negativo cada fin de semana. Sensaciones contrapuestas que hacen que este equipo, con sus virtudes y defectos, haya conseguido colocarse a nueve puntos de la zona de descenso a Segunda División B, tras jornadas de sufrimiento y reconstrucción progresiva, a base de los palos que el fútbol le ha dado durante cinco meses de competición. Una labor cuya mayor virtud es el reconocimiento al esfuerzo en forma de colchón de tres partidos más que merecido sobre el descenso.

Afortunadamente, el Elche CF es mejor equipo en febrero que en septiembre. Si no lo fuera, ‘Pacheta’ no quedaría en muy buen lugar. Tampoco unos jugadores que empezaron siendo de bronce pero que, con el paso de las jornadas, se han ganado la plata a base de trabajo sobre el césped. La distancia conseguida con la zona roja de la clasificación no es baladí. En el momento clave del curso, a las puertas de cubrir el segundo tercio y abrir el último del curso liguero, el equipo ilicitano ha sabido pisar el acelerador cuando sus rivales han quedado rezagados.

A pesar de la constante irregularidad con la que se ha vestido el equipo de ‘Pacheta’, los dientes de sierra de la competición ensalzan más que hunden a un equipo que no acaba de resolver sus problemas en defensa. No se trata de ser contundentes en acciones individuales de rivales, que es lo que más se ve sobre el verde, más bien se trata de no perder balones sencillos en la salida o conceder facilidades en la estrategia de la pizarra. Un mal endémico que no parece vaya a tener solución en lo que queda de temporada y con el que habrá que sufrir durante lo que resta de curso.

Los errores en la retaguardia se maximizan cuando el equipo no es capaz de ver portería. En Lugo, los ilicitanos fueron un equipo de chispazos que, a pesar de marcar por tercera vez esta temporada más de un gol lejos del Martínez Valero (Almendralejo y Majadahonda), sólo han logrados el premio de los tres puntos en una ocasión. No saber cerrar los partidos, administrando los tiempos es una de las asignaturas pendientes del grupo. Si a ellos unimos que Javi Flores, ausente por sanción en el Anxo Carro, es imprescindible para trenzar el juego franjiverde; la mezcla de factores regatea para conseguir la victoria.

Conceptos deportivos que caminan de la mano de factores psicológicos. Nunca sabremos si un paso al frente habría sido definitivo para conseguir la victoria ante un rival herido de muerte que no renunció al ataque. Quizás haberlo hecho te podría haber pintado la cara con un gol rival y derrota, quizás haberlo hecho te podría haber pintado la cara con un gol visitante y victoria. No se trata de sacar la bola de cristal, el empate es más que justo. El miedo a perder se juntó  con la necesidad de no tirar por la borda todo lo conseguido. Toca oler el momento que tan ha costado cocinar a fuego lento. Analizar el pasado para valorar el presente y construir el futuro. Lugo deja detalles para ello.

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