Elche, ciudad de natación

Elche, ciudad de natación

Elche es una ciudad con mucha tradición deportiva. Así se aprecia en las sofisticadas y modernas instalaciones municipales y en la proliferación de clubes deportivos privados que cada día acogen a miles de personas que destinan su tiempo para la práctica de ejercicio, ya sea a título particular o como miembros de equipos federados. La mayoría de sus barrios cuentan con recintos genéricos o especializados para una modalidad concreta y esto ha sido clave en la enorme costumbre por practicar deporte que se mantiene entre la sociedad ilicitana. 

La Ciudad Deportiva Juan Ángel Romero, jugador del Elche Club de Fútbol durante la etapa gloriosa de los sesenta, es el mejor exponente de la importancia del deporte en esta ciudad. Un pabellón con capacidad para 3.500 personas, una piscina olímpica de 50 metros de largo, del estilo de las piscinas de competición Fluidra, cuatro campos de fútbol once, nueve de fútbol siete, dos pistas de fútbol sala que se adaptan al baloncesto, una pista de hockey, un campo de rugby, un rocódromo, zona de skate, pistas de tenis, mesas de pin-pon, área de patinaje, frontones o, incluso, un circuito para coches teledirigidos. Una propuesta inmensa que se completa con los diferentes polideportivos ubicados en otras zonas de la ciudad como Altabix, Los Palmerales, Carrús, Toscar, El Plá, La Marina, Las Bayas, La Hoya, Torrellano o El Altet. 

La importancia de la natación

Uno de los elementos esenciales en la oferta deportiva de Elche es el agua. A la piscina olímpica del Pabellón Esperanza Lag, se suman otras que también están habilitadas para el entrenamiento y las competiciones de natación, así como para la práctica de waterpolo. El buen tiempo que acompaña a la ciudad durante todo el año anima a muchos aficionados a practicar este tipo de deporte. No es casualidad que los dos principales clubes ilicitanos de natación ganen frecuentemente medallas en los campeonatos nacionales base, pues los jóvenes encuentran aquí un escenario ideal para su formación. El club de waterpolo, además, ha estado muy cerca durante los últimos años de dar el salto a la élite. La Universidad Miguel Hernández juega un papel destacado y activo en este logro, pues cuenta en sus instalaciones con una piscina muy bien valorada en la que entrenan deportistas profesionales. 

El agua también está presente a nivel lúdico en los numerosos espacios de baño libre que habilita el Ayuntamiento y que están operativos durante los meses de verano. Las labores de mantenimiento son diarias y el personal se encarga de qué todo funcione correctamente para que el público disfrute de un baño placentero y en las mejores condiciones. Ocurre lo mismo en el centro deportivo Forus, un innovador recinto en el que sus socios pueden disfrutar de una piscina climatizada y abierta durante todo el año para practicar natación. También destaca su zona de spa, en la que el agua juega un papel terapéutico, que tiene, además, dos tipos de sauna para ofrecer momentos de relajación y descanso. Otros recintos privados como el Cosmopolitan Wellnes Club también cumplen este objetivo.

 

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